La pensión de alimentos se calcula considerando las necesidades reales de los hijos (alimentación, vivienda, educación, sanidad, ocio) y la capacidad económica de ambos progenitores. No existe una fórmula fija en España, aunque algunos juzgados utilizan tablas orientativas. Se tienen en cuenta los ingresos de cada progenitor, el número de hijos, gastos extraordinarios y el nivel de vida familiar previo. En LIDIARE analizamos cada caso para asegurar una pensión justa y equilibrada.